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El lugar donde todo termina

Por Oscar Uriel

por PollTest 1688853249388564 13, jun., 2013 10:16a. m.

Se trata de la colaboración subsecuente entre el director Derek Cianfrance y Ryan Gosling, después de ese agridulce drama sobre el fin de una relación romántica titulado Triste San Valentín (Blue Valentine) estrenado hace un par de años y en donde el actor ofrece una honesta caracterización de un hombre en luto al ver desmoronar su matrimonio ante sus ojos.

 

 El Lugar Donde Todo Termina (The Place Beyond The Pines) no podría ser más distinta a la anterior película. Cianfrance enlaza superficialmente tres historias con la finalidad de exhibir las dramáticas consecuencias que las culpas de los padres tienen sobre los hijos.  Un tríptico armado por tres relatos, algunos arrojando mejores resultados que otros, sin embargo, la cinta no deja de ser un impetuoso trabajo en donde el realizador explora algo totalmente distinto a lo que le vimos en Triste San Valentín. Aquí la narrativa es un tanto más lineal (a diferencia de la fracturada de su ópera prima) en donde las escenas tienen que ver con los desenlaces manifiestos de las acciones de los personajes que con momentos íntimos. Una apuesta interesante a explorar.

 

 El primer capítulo es el mejor acabado en donde el actor fetiche de Cianfrance, me refiero a Gosling intepreta a Luke, un motociclista circunspecto quien trabaja en un circo ambulante ejecutando peligrosas acrobacias y quien descubre ha concebido un hijo con una mesera (Eva Mendes) a quien conoció un año atrás y quien ahora vive en pareja con Kofi (Mahershala Ali), un tipo que aparentemente le ha brindado un hogar y quien parece haber adoptado al recién nacido. La contraparte de Luke es Avery (Bradley Cooper), un joven policía ambicioso quien no parece tener el valor para para enfrentar difíciles situaciones de una forma honesta encontrándose en el conflicto de haber estudiado leyes más no ejercido la abogacía, prefiriendo integrarse al cuerpo policiaco en donde sus evidentes características automáticamente le confieren cierto poder por sobre los demás.

 

 Luke y Avery no podrían ser más distintos entre sí. Un robo premeditado ejecutado por Luke unirá a estos dos personajes de por vida. Aquí inicia la saga que Cianfrance nos presenta en donde se abordan temas tan universales como los errores de juventud, la ética laboral y las consecuencias que los pecados de los padres de familia tienen directamente sobre sus vástagos. El problema de El Lugar Donde Todo Termina radica en la ambición misma de la cinta. Son demasiadas temáticas para el poco tiempo que tienen cada uno de los protagonistas en pantalla (a pesar que la película tiene una duración de 140 minutos) ya que Cianfrance satura con personajes secundarios las tramas dando la sensación que la película se convierte en un complejo serial de televisión. A pesar de esto, los roles coestelares también derivan en sugestivos caracterizaciones, está Ray Liotta como el corrupto agente o la siempre bienvenida Rose Byrne en el personaje de la inestable esposa de un importante gendarme sin embargo resultan desmesurados  los asuntos que el director pretende tratar en una sola película. El tercer acto es el más débil de todos centrándose la atención en los hijos de los protagonistas: Jason (Dane DeHann) y AJ (Emory Cohen) quienes vuelven a estelarizar un conflicto consecuencia de los actos cometidos por sus padres quince años atrás. Este episodio es predecible y manifiesto en los primeros minutos de la película.

 

El Lugar Donde Todo Termina evoca esas grandes sagas familiares cargadas de angustia, muy al estilo de Al Este Del Paraiso de John Steinbeck, probablemente no sea una cinta impecable ya que posee evidentes imperfecciones en su estructura dramática; sin embargo, prefiero ver un filme con estas particularidades, en donde indiscutiblemente un director se arriesga a probar algo totalmente distinto a sus anteriores trabajos, que atender una función en donde el realizador en cuestión concibe algo totalmente predecible y, por consiguiente, soporífero. Me quedo con la apuesta aunque esta no haya llegado del todo a buen fin.

 

Twitter @oscaruriel