Chetes: “Hipnosis”(Chetes: “Hipnosis”)

"Hipnosis" refleja por completo la inquietud que el regiomontano ya asomaba en sus anteriores dos placas: la experimentación sonora. Para cumplir su deseo, el músico se despojó de cualquier atadura que se lo impidiera, empezando por su disquera, ya que optó por el camino independiente; también se liberó de las órdenes de un productor y tomó las riendas del trabajo.

De la misma manera, intentó ejecutar la mayor cantidad de instrumentos, sobra decir que las letras, en su totalidad, son de su autoría. Una de las pocas personas a las que Chetes dejó intervenir en el material fue a su amigo José Antonio Potro Farías, a quien le pidió que se encargara de los arreglos orquestales que siempre quiso incluir en algunas de sus canciones.

El resultado fue una combinación placentera de pop, rock e instrumentos de cuerdas propios de la música de cámara.

"Espera tu Turno" es el primero de los diez temas que incluye el álbum y desde el primer minuto Chetes anuncia que este trabajo es distinto a los anteriores, ya que la combinación adecuada de violines, chelo, percusión y piano generan una atmósfera que pasa de la tensión a la angustia en unos segundos, luego a la melancolía y termina proyectando una inevitable sensación de confort.

Sin embargo, esta nueva placa (la tercera como solista del ex integrante de Zurdok) no incluye estos arreglos en todas las canciones, sólo en cinco, la otra mitad conserva un poco mejor la esencia tradicional de la música de Chetes, como en "Ecos y Ruidos", una balada tierna y musicalmente muy emotiva.

El disco también recupera otros pasajes sonoros propios del compositor, como el blues (que tanto le gusta), aunque en esta ocasión no lo reflejó en su estado puro; el resultado puede escucharse en los tracks "El Siguiente Nivel" y "Remedio": en el primero lo mezcla con violines que tienen un sonido muy cercano al funk, y en el segundo con sintetizadores en primer plano que le dan un toque electrónico.

"Arena", el primer sencillo, pese a que no es un tema tan comercial ha funcionado muy bien en las emisoras de rock, el público ha respondido de manera positiva y es un buen augurio para el músico, ya que se atrevió a publicar algo poco convencional y el panorama se vislumbra despejado.

A cuatro años de su primer material solista, Chetes ha madurado de una manera impresionante y basta con escuchar "Hipnosis" para notar su evolución musical. Para este álbum, Gerardo Garza trabajó la instrumentación más que en cualquier otro y sin descuidar los pequeños detalles que siempre enaltecen cualquier disco.

"Hipnosis" quizá sea difícil de digerir a la primera escucha, pero tiene un gran encanto que se le descubre tarde o temprano.

Incluye canciones que van de los cuatro a los seis minutos y con una estructura narrativa digna de un filme o de piezas musicales que contienen inicio, desarrollo, nudo, clímax y desenlace.