La Última Noche de la Humanidad

La situación está para preocuparnos. John Spaiht, uno de los guionistas de La última noche de la humanidad, es el coescritor de Prometheus, uno de los filmes mas esperados del año y el cual marcará el retorno del director Ridley Scott al género de la ciencia ficción y es que después de ver esta cinta, no podemos sino cuestionarnos sobre las habilidades del escritor. La Ultima Noche De La Humanidad se estrenó en los Estados Unidos el 25 de diciembre sin realizar funciones para prensa previas a que llegara a salas. Ahora entendemos perfectamente el porqué.

Se trata de un filme que narra una espectacular invasión extraterrestre a través del punto de vista de dos jóvenes norteamericanos (Emile Hirsch y Max Minguella), diseñadores digitales quienes se encuentran en la ciudad de Moscú para realizar una importante venta de la cual finalmente salen timados por unos ejecutivos mas experimentados en el ramo. Pero esta no es la anécdota de la película. Desilusionados ante el evidente fraude del que son víctimas, deciden mitigar sus penas en un "after" subterráneo en donde conocen a un par de compatriotas ( Olivia Thirlby y Rachael Taylor) y en donde vuelven a toparse con el empresario que los defraudó (Joel Kinnaman). Sin planearlo, el antro ruso sirve como escondite de una invasión extraterrestre nocturna sólo, para percatarse, que los extraterrestres no visitan la tierra en plan amistoso además de que resultan ser seres invisibles que dejan vestigios de su presencia a través de destellos eléctricos y cuyo contacto con los humanos provoca que estos queden reducidos a cenizas.

El director de la película es Chris Gorak ( teniendo en su haber un mediano debut con el semilogrado "thriller" Right At Your Door) y el productor es Timur Benkmambetov ( de la serie de vampiros Nichtwatch) cuyo trabajo siempre he considerado ha sido sobrevalorado por la industria norteamericana ( ¿recuerdan Wanted?). A pesar de que la premisa puede resultar un atractivo marco para el desarrollo de una película de suspenso ( panorama apocalíptico y un temible enemigo invisible), finalmente la cinta resulta una hilarante experiencia ( involuntariamente por supuesto).

Los diálogos son verdaderamente primarios, el diseño de personajes es unidimensional y una serie de efectos especiales que parecen producidos por un fanático de la ciencia ficción en su computadora casera. El libreto está repleto de inconsistencias como el hecho de que todos los rusos hablen inglés con vocabulario de un profesor británico o el inexplicable "roaming" de los teléfonos celulares (Quisiera saber que compañía les provee el servicio a los protagonistas). Bizarros personajes aparecen y desaparecen durante el trayecto de nuestros héroes por exóticos monumentos rusos, mismos que nos remiten a una cinta de Terry Gilliam mas que a una "thriller" apocalíptico, en fin, La última noche de la humanidad resulta una desquiciada aventura sin sentido en donde la locación está demás. No entiendo porque los realizadores elegieron Moscú cuando la historia pudo haber sucedido en prácticamente cualquier otro lugar salvo que su intención fuese que los protagonistas se encontraran en un mundo totalmente ajeno a ellos, sin embargo, desde las primeras tomas de ubicación de la cinta, podemos observar títulos traducidos al ruso tan familiares para occidente como McDonalds o Starbucks. Casi llegando al clímax del filme, cuando finalmente el espectador tiene la oportunidad de ver a los extraterrestres de cerca, no queda mas que soltar una sonora carcajada.

Twitter @oscaruriel