
Tal vez el clásico del cine de horror de la autoría del maestro John Carpenter, el cual fue estrenado en 1982, no sea la ejemplar cinta de suspenso que todos recuerdan y simplemente resulte un filme relativamente sobrevalorado por la legión de seguidores de la filmografía del popular director. Recuerdo perfectamente que fui a un autocinema a ver la gran película de terror de la que todos hablaban ese verano (curiosamente también basada en una cinta que data de 1951 titulada The Thing From Another World misma que se rumora fue dirigida por el mismo Howard Hawks, las dos películas a su vez haciendo referencia a una novela titulada Who Goes There?) y así poder formar parte de las conversaciones alrededor de La Cosa Del Otro Mundo.
La idea de producir una precuela en el 2011 a ese particular clásico del cine de horror de la década de los ochentas me parece muy interesante pues la acción de esta nueva película (que también lleva el título de La Cosa Del Otro Mundo) se lleva a cabo solo unas horas antes de lo sucedido en la versión de 1982 por lo que inhóspitos parajes nevados en Antártica son prácticamente los mismos sólo que ahora un grupo de investigadores noruegos encuentran esa tétrica nave espacial antes que los protagonistas de la versión de Carpenter se enfrentaran a esa "cosa" extraterrestre que aniquila sangrientamente a prácticamente todo lo que se le pone enfrente además de tener la facultad de usurpar la personalidad de sus víctimas y así poseer la habilidad de pasar desapercibido entre el grupo de sobrevivientes.

¿Quién está realmente vivo? o ¿A quién estará ahora usurpando "La Cosa"? Estás eran las interrogantes que hicieron del filme de Carpenter una experiencia terrorífica cimentada en el suspenso que tenía que ver con un juego de engaños y traiciones entre un grupo de hombres lidereados por Kurt Russell. La precuela no recurre a esta premisa precisamente sino a regalarnos un relato que tiene que ver más con la tradición de filmes como Alien o Predator en donde un grupo de "brillantes" científicos tienen que escapar de ese extraterrestre que va creciendo a medida que incorpora partes humanas.
El realizador Matthijs van Heijningen Jr apuesta por los falsos suspensos, por las obvias persecuciones y por una elección de víctimas que el espectador adivina desde que los ve reunidos en las primeras secuencias además que, curiosamente tratándose de un filme de ciencia ficción, el director escoge un estilo de realización de cuadros muy cerrados evidenciando que la mayor parte de la inversión, de lo que evidentemente es una película de bajo presupuesto, se destinó a las escasas escenas en donde se aprecian efectos digitales.

A pesar de que el reparto está integrado por interesantes elecciones como Mary Elizabeth Winstead o Joel Edgerton (a quien se puede apreciar actualmente en La Última Pelea en una caracterización mucho más interesante), los actores no tienen mucho que hacer en esta ocasión salvo poner las típicas expresiones faciales de "terror" ante lo que acontece.
Ahora, La Cosa Del Otro Mundo 2011 divierte hasta cierto punto, como si fuese un telefilme producido para la televisión de paga buscando atraer la atención de un aburrido espectador en las noches de insomnio pero nada más. Lo escaso interesante de esta precuela es que, precisamente, está basada en una intrigante premisa que considero tiene que ver más con el suspenso psicológico y con el juego de personalidades que con la cinta de terror barato que resulta esta versión. Me parece paradójico que seamos testigos en la actualidad de versiones menores, en todo el sentido de la palabra, de aquellas películas que alimentaron nuestra imaginación años atrás. ¿No debería ser lo contrario?
Twitter @oscaruriel














































