
¿Que tal la nueva tendencia en Hollywood de hacer versiones cinematográficas de capítulos de El Crucero Del Amor o La Isla De La Fantasia? Ya habíamos experimentado hace casi dos años esa cinta titulada Dia De San Valentín dirigida por Gary Marshall en donde una puñado de "estrellas" deambulaban en un filme sin guión acudiendo a los lugares comunes mas solicitados en las comedias románticas con el simple pretexto de "celebrar" el día del amor y la amistad. Un evidente intento explotativo de una festividad a la manera que acostumbra Hollywood.
Los resultados fueron desastrozos creativamente pero (¡sorpresa!) la cinta constituyó un éxito en taquilla, sobre todo en territorios fuera de Estados Unidos. Ahora llega otra película con, básicamente, la misma formula (y mismo director) de nombre Año Nuevo y, aunque debo confesar es un poco mejor que la anterior, no deja de regalarnos un sabor de boca semi amargo una vez terminada la proyección ¿por qué? Las oscuras intenciones son más que evidentes.

Un grupo de personajes (escogidos de una manera políticamente correcta) se ven envueltos en conflictos emocionales en la víspera del año nuevo en Nueva York. Los protagonistas corren por las calles, hay encuentros y desencuentros (no aquí no hay vestigio alguno de Robert Altman en Nashville o Short Cuts por supuesto) y falsos suspensos, los pobres intérpretes apenas y tienen un esbozo de sus respectivos personajes gracias al débil guión (una vez mas de la autoría de Katherine Furnate, creadora de Dia De San Valentín) por lo que apelan a salir avante con lo que poseen: apoyarse en su "carisma y personalidad".
La historia es tan obvia que la estructura de la anécdota está apoyada en la producción del evento de año nuevo que se celebra tradicionalmente en Times Square (con todo y presencia de Ryan Seacrest) en donde la encargada de la transmisión (Hillary Swank) se enfrenta a los mas terribles obstáculos para que la celebración del evento se lleve acabo sin contratiempos. Los otros roles van desde una mortificada madre (Sarah Jessica Parker) en busca de su rebelde adolescente hija (Abigail Breslin) en la muchedumbre, una encargada de fiestas (Katherine Heigl) abandonada por una estrella de rock (Jon Bon Jovi interpretándose a el mismo) y, no podría faltar, Sofía Vergara repitiendo una vez mas el personaje de latina sexy (aquí como una sensual chef) que tanta popularidad le ha dado el sitcom Modern Family, la colombiana prácticamente cambió de set nada más para "aderezar" la situación de la película con su marcado acento y sus cachondas poses.

La peor anécdota del guión es, por mucho, la de la adulta suicida (Michelle Pfeiffer cuyo mejor momento quedó evidentemente atrás) quien es ayudada por un joven "cool" caracterizado por Zach Efron (sin comentarios) a cumplir una lista de últimos deseos, los mas ridículos y prediclbles por cierto, antes de suicidarse. Año Nuevo tiene dos o tres momentos rescatables únicamente, sobretodo aquellos que involucra a Halle Berry quien parece fue la única del ensamble que construyó un interesante personaje y quien comparte escena con Robet De Niro como con enfermo terminal en un hospital neoyorquino. Estas secuencias pueden considerarse como lo rescatable del filme, lo demás es un capítulo de programa de televisión de los setentas, de esos que reunían a las "estrellas de moda" quienes se enamoraban y desenamoraban antes del corte comercial. Entiendo la evidente intención por parte de los productores pero creo que la audiencia merece una película mucho más interesante y compleja, elementos que definitivamente no están peleados con lo divertido.
Twitter @oscaruriel

















